
Que le vamos a hacer, yo soy así, a veces no duermo, y hoy, y ayer, son unos de esos días en el que cual buhito, no pego ojo. Luego por el día estoy para el arrastre y tengo un humor de perros, tanto que ni yo misma me aguanto.
Pero no hay caso, después de probar todos los remedios caseros y no caseros, ya me he resignado a no dormir algún que otro día y saber que esa noche por mi cabeza pasan todo tipo de pensamientos, aunque intento que sean positivos.
Llevamos tanto tiempo esperando la asignación que cuando me den la noticia no tengo idea de cual va a ser mi reacción, supongo que lloraré lo que no está en los escritos y me reiré al mismo tiempo. En las Navidades pasadas, supongo que en un alarde de optimismo, mi padre y mi hermano nos dieron el primer regalo para nuestro tesorito, que ahí sigue esperando, y hoy he recibido el segundo. Se me ha puesto cara de boba y casi me echo a llorar al ver la mantita de viaje que me ha regalado mi amiga Gema.
Sólo espero que la podamos emplear pronto.
La imagen es una ilustración de Sara Kay, que tantos recuerdos de infancia me trae, cuando estas tiernos dibujos se pusieron de moda en forma de cromos, estuches, material escolar.... hace algún tiempo que compré un esquema de punto de cruz de uno de los dibujos, y esta semana voy a comprar los hilos y a empezar a dejarme los ojos de nuevo con mi punto de cruz. Me relaja tanto que paso las horas muertas con el, eso sí hasta que la espalda me dice, basta¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡, ya está bien de machacarme............ para de una vez.
En fin, que se me va un poco la olla a estas horas, y voy a intentar dormir un poco, por cierto nuevo cambio de apariencia del blog, no me encuentro a mí misma, no.
**** Estas compañeras mías, tan optimistas, ya me están haciendo regalitos, hoy un pinki-niko, un osito blandito de esos amorosos de mi amiga Esther***